«Abrazando la vida, construimos esperanza» es el lema de la Jornada por la Vida, que la Iglesia celebra el 25 de marzo, solemnidad de la Anunciación del Señor.
En nuestra diócesis el departamento de Familia y Vida organiza el próximo viernes, 28 de marzo a partir de las 20h en la plaza de Santa María, un rosario para rezar por la vida al que se invita a participar a matrimonios y familias.
En medio de esta sociedad de ruidos y prisas, en la que se muestra como camino de felicidad la satisfacción de todos los deseos, los obispos de la Subcomisión Episcopal para la Familia y la Defensa de la Vida indican que «resulta imprescindible invitar a una reflexión profunda que ayude a plantearse las preguntas más fundamentales: ¿Qué es el hombre? ¿Cuál es el sentido del dolor, del mal, de la muerte, que, a pesar de tantos progresos hechos, subsisten todavía? ¿Qué valor tienen las victorias logradas a tan caro precio? ¿Qué puede dar el hombre a la sociedad? ¿Qué puede esperar de ella? ¿Qué hay después de esta vida temporal?».
Desde la Subcomisión responden a estas preguntas afirmando que «solo en Jesucristo, el Hijo de Dios encarnado por nuestra salvación, encontramos la verdadera respuesta a todos nuestros anhelos más hondos. A la luz de la revelación descubrimos con asombro y agradecimiento que cada persona ha sido creada por amor y para amar».
Problemas en la sociedad actual
En este sentido, los obispos constatan diversos problemas en la sociedad actual como el descenso de la natalidad, para lo que se impone un análisis de la situación que busque las posibles causas; así como el aumento del número de abortos: solo en 2023 se registraron 103.097 abortos».
Por ello, aseguran que el amor conyugal entre un hombre y una mujer constituye «la expresión plena de la vocación al amor según el plan de Dios» y que los hijos son una esperanza para el futuro. También se acuerdan de los jóvenes y piden que «se impulsen políticas públicas que no solo protejan a las familias, sino que también favorezcan un entorno económico y social propicio para que los jóvenes puedan formar familias con estabilidad”.
María José Campo